Fuente: Baseball America

Elly De La Cruz es uno de los jugadores más electrizantes de ver en béisbol. Desde tiros de 100 mph desde campocorto, hasta su velocidad en las bases y enormes jonrones, es el ejemplo de la esencia de béisbol dominicano. Elly es un jugador divertido y dinámico pero tiene sus fallas – específicamente, un número alto de ponches. Al ver video desde su primer año en comparación con esta temporada, es obvio que él y los entrenadores de los Rojos han cambiado cosas de sus mecánicas para obtener mejores resultados.

Durante su primer año en las grandes ligas, De La Cruz agarraba el bate alejado del hombro, cerca de su casco. Cuando cargaba su peso en la pierna, tenía un hitch en su swing que retrasaba la iniciación de su swing. Estas mecánicas funcionan para jugadores nuevos quienes han llegado a las grandes ligas recientemente porque los lanzadores tienen estadísticas limitadas. El hitch de Elly creaba una trayectoria del bate más larga, por lo que le era más difícil conectar pitcheos afuera de donde le gusta. Los lanzadores empezaron a aprovecharse de su trayectoria de bate como tirando más strikes, sabiendo que no pudo golpear la pelota con los problemas con el swing. Cuando un gran porcentaje de los ponches era por falta de disciplina en el plato, la tardanza de su swing resultaba en muchos ponches de swing en pitcheos dentro de la zona, que pueden ver en el video de abajo.

Esta foto de abajo muestra la diferencia de la mecánica de De La Cruz desde su primer año (izquierda) y esta temporada (derecha). Cuando era un novato, cargaba más temprano, antes de que el lanzador soltara la pelota, como se demuestra con su levantamiento de pierna. Tenía éxito con esa patada porque buscaba la recta, el pitcheo con el que más conectó en su primer año, además de castigar los cambios mal ubicados que básicamente funcionaban como pitcheos de práctica. Sin embargo, esa carga tan rápida limitó la habilidad para esperar los sliders, cambios y curvas de calidad, provocando más ponches y mal contacto. Su tasa de whiff ante curvas, sliders y cambios a lo largo de su carrera ha sido mucho más alta que su tasa de whiff ante rectas.

En las últimas dos temporadas, De La Cruz ha ajustado la mecánica de su swing para obtener mejores resultados. La foto a la derecha (2026) muestra el mismo punto en el lanzamiento, pero la pierna de De La Cruz permanece plantada en la caja de bateo. Cargar más tarde y una patada inicial más corta le permiten mantener su equilibrio ante sliders y curvas; ahora tiene la habilidad de conectar esos pitcheos para jonrones.

Ahora, las manos de De La Cruz están sujetando el bate a la altura de su pecho, cerca de las letras de su camiseta, permitiendo una trayectoria del bate más corta hacia la pelota. La ausencia de un hitch y mecánica menos pronunciada le permiten seguir la pelota mejor y generar contacto de calidad en todas las áreas del plato. Desde el cambio en 2025, su tasa de whiff en curvas, sliders y cambios se ha reducido considerablemente.

AñoTipoPorcentaje de Whiff
2026Recta12.5
2026Rompimiento39.1
2026Cambio58.8
   
2025Recta28.2
2025Rompimiento33.5
2025Cambio36.7
   
2024Recta26.1
2024Rompimiento41.4
2024Cambio41.6
   
2023Recta22.4
2023Rompimiento36
2023Cambio34.4

De la Cruz ha acortado la trayectoria del bate, lo que le permite conectar más rectas también. El video lado a lado muestra pitcheos similares y los ajustes que ha hecho. El video a la izquierda muestra su ponche ante Jordan Montgomery con una recta alta en 2024. El viejo hitch retrasaba la iniciación del swing, lo que causaba que estuviera tarde ante un pitcheo que veía mejor. El video a la derecha es de un juego del 31 de marzo ante Hunter Barco. Manteniendo las manos cerca a la altura de su pecho, su trayectoria del bate es ahora más fluida que antes. Este ajuste le permite conectar la recta alta y llevarla al jardín opuesto para un jonrón. Los cambios en la mecánica le permiten mantener su equilibrio en el plato mientras reduce el tiempo de su carga.

El poder potencial y la mecánica de De La Cruz como un novato eran muy similares a los de Bryce Harper a inicio de su carrera. Los dos generaban torque y momento en sus swings, lo que los llevaba a jalar la pelota. Los lanzadores se dieron cuenta de esto y atacaron la zonas externas del plato, resultando en whiffs o contacto  de menor calidad.

Con el tiempo, Harper simplificó su swing, refinando su trayectoria de las manos y haciendo su carga más rápida, lo que mejoró contacto sin sacrificar poder. Parece que De La Cruz ha hecho ajustes similares y está buscando elevar su juego aún más esta temporada.

Puedes ver las similitudes en su mecánica y los cambios mecánicos abajo.

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